Tu pizzería corre a otra velocidad los fines de semana
En comida rápida el margen de error es mínimo: una pizza mal anotada, un "ya le confirmo" que nunca llegó o una dirección equivocada cuesta dinero y reseñas. Un POS para pizzerías debe aguantar el picó de las 7 p. m. sin enredarse: que el pedido entre por WhatsApp, web o mostrador y siga un solo flujo —confirmado, en cocina, listo, entregado— hasta el cierre de caja.